22 de noviembre de 2008

Oteiza se sube a las tablas

(Publicado en el Diario de Noticias el 19 del 11 del 2008)

 

 

 

De izda a dcha, los actores Josu Castillo 'Txiski', Blanki Castillo, Edurne Salaberri y Javier Briansó, la directora Ana Maestrojuán y el autor Iñaki Arzoz.

El grupo de teatro aficionado Kromlech de Huarte se estrena este mes con 'Operación Oteiza'. Una obra que, a través de situaciones y personajes cotidianos, acerca al polifacético artista a la sociedad.

Acercar un personaje tan polifacético y en apariencia complejo y lejano como Oteiza a la gente de a pie, a los no entendidos . Ése ha sido el reto que se ha marcado el grupo de teatro aficionado Kromlech de Huarte con su primera obra, Operación Oteiza . Y ese reto se ha materializado con "un presupuesto de batalla", muchas horas de trabajo y de ensayo, y las mismas dosis de ganas e ilusión.


Con estos ingredientes se presenta al público navarro Operación Oteiza, cuyo estreno tendrá lugar los próximos 28 y 29 de noviembre, a las 19.30 horas y con entrada libre, en la Casa de Cultura de Huarte. Dirigida por Ana Maestrojuán y con texto de Iñaki Arzoz, la obra invita a descubrir -o para quienes ya lo conocen, redescubrir- a un Jorge Oteiza desmitificado. Porque, como dice Arzoz, el creador vasco "siempre ha tenido fama de personaje muy teatral, y aquí se intenta quitar un poquito ese pedestal al mito". ¿Cómo? A través de personajes cotidianos que conversan en un lenguaje también accesible y popular sobre las distintas facetas de la vida de Oteiza. "Hemos querido hacer una obra cercana a la gente, con diálogos y personajes reconocibles, y algunas dosis de humor. Con un carácter divulgativo y también popular, pero sin ninguna intención pedagógica", explica el autor del texto. "No pretendemos dar clases a nadie, ni que esto sea una operación magistral", añade la directora de la obra, Ana Maestrojuán.

 

Los personajes Tres amigos y la Magia
Estructurada en cuatro escenas con interludios y de una hora de duración, Operación Oteiza cuenta con las interpretaciones de Josu Castillo Txiski , Blanki Castillo, Edurne Salaberri y Javier Briansó, los cuatro integrantes e impulsores del grupo Kromlech, al que han llamado así en homenaje a su primera obra. Briansó interpreta a Ion, "un profesor de escuela enamorado y apasionado de Oteiza que quiere contagiar al resto de la gente, y especialmente su amigo, no sólo de la obra de Oteiza, también de su vida, de su forma de pensar respecto a determinadas cosas", cuenta el joven actor. El amigo de Ion es Peio, un obrero metalúrgico al que da vida Josu Castillo, y al que "todo esto del arte le trae un poco sin cuidado, pero al final nos acabamos dando lecciones mutuamente", cuenta el actor. La tercera en discordia es Miren, una bibliotecaria a la que encarna Blanki Castillo y que "representa la pasión de Oteiza por la escritura y la poesía". Y entre acto y acto, sale a escena Edurne Salaberri: "Soy la Magia, un personaje más abstracto que representa la vida de Jorge Oteiza en sus distintas etapas: infancia, juventud, edad madura y vejez", adelanta la actriz. La obra también cuenta con la colaboración del Taller de Txalaparta de Huarte, que interpreta su música en directo "ayudando tanto a la dramaturgia como al sentido del montaje", dice Maestrojuán.

Los cuatro actores de Operación Oteiza decidieron embarcarse en el proyecto hace un año, siendo alumnos del Taller de Teatro de Adultos de Huarte, impartido por la propia Ana Maestrojuán. Su inquietud les llevó a formar el grupo Kromlech, que se estrena ahora con el apoyo de la Casa de Cultura y el Ayuntamiento de Huarte, pero que espera tener una continuidad. De momento, aquí está Operación Oteiza , una obra en la que el proceso creativo ha sido para su equipo "igual de importante que el resultado", y en la que se constata una realidad: "Que lo amateur no está reñido para nada con la calidad", sostiene Maestrojuán, quien destaca que "los actores, teniendo aparte su vida y su jornada laboral, han trabajado en esta obra a un ritmo, un nivel y una intensidad que podrían compararse con los de intérpretes profesionales".

DESDE EL PUEBLO. Por Paula Echeverría
Como decía ayer en la presentación de la obra Operación Oteiza el concejal de cultura de Huarte, Andoni Muñoz, "es importante saber qué quiere la gente, que sea ella la que demande". Y de la gente de Huarte nace esta obra de teatro que, sin estrenarse, ha generado ya "una expectación magnífica en el pueblo", dice Muñoz. Un proyecto que demuestra que, en este año plagado de actos oficiales por el centenario del escultor de Orio, no todas las iniciativas ni los homenajes son institucionalizados. También los hay que, como éste, surgen desde la calle, desde el pueblo, por y para el pueblo. Ojalá esta iniciativa sea el detonante para que la sociedad tome partido por la cultura de manera activa.

16 de noviembre de 2008

OTEIZA DESPUES DEL HOMENAJE

TRAS EL CENTENARIO DE JORGE OTEIZA

 

 

La resaca del centenario del escultor oriotarra nos deja un sabor agridulce; una serie de actos por toda la geografía vasca, todos interesantes pero insuficientes. Oteiza no necesita tanto homenajes como la puesta en marcha de proyectos como su Laboratorio experimental, ese centro revolucionario que necesita la cultura de este país.

 

Iñaki ARZOZ

 

Oteiza después del centenario y Oteiza después del Oteiza del centenario. Oteiza después de los homenajes populares en Orio y Zarautz, de un improvisado acto de nostálgicas anécdotas con el Lehendakari en el Palacio Miramar, de un concierto sinfónico en Iruñea, del vistoso documental de EITB o ‘1908-2008 y sigo’ de Alberto Gorritiberea, de los suplementos especiales en la prensa…

Los actos centrales en Iruñea: “Oteiza y la crisis de la modernidad”, un congreso de especialistas y discípulos, interesante e instructivo, qué duda cabe, pero sin ninguna revelación o apuesta novedosa. Como las exposiciones de Ciudadela; “Oteiza a escala”, una pequeña muestra sobre sus monumentos en Iruñea, y la simpática recopilación de guiños “Oteiza: memoria y apropiaciones” en la que 24 artistas de diferentes generaciones -de Basterretxea y Anda a Txomin Badiola e Ibon Aramberri- establecen un diálogo, cercano o paródico, con el maestro.

No obstante, lo más estimulante, por creativo, quizá haya pasado desapercibido. Así, por ejemplo, también en Iruñea: “Jorge Oteiza. Un espacio de reflexión”, exposición en el remoto Civivox de San Jorge del resultado del taller de fotografía dirigido por Clemente Bernad con artistas jóvenes; el tema: la cotidianeidad del pequeño ‘Mausoleo Oteiza’, a través de las miradas irónicas de Agustín Sánchez, Harri Larunbe o Miguel Pueyo. “Oteiza. Izan eta Izango”, una ‘no exposición’ organizada por Ikertze -Laboratorio Arte-Niño inspirado por Oteiza- en la sala Kubo del Kursaal. Bajo la mirada de un fotogénico Oteiza, retratado por los mejores fotógrafos vascos -en soberbias series de Sigfrido Koch, Xabier Landa o Juantxo Egaña- se han desarrollado unas jornadas repletas de conferencias, talleres y eventos musicales, como el bello espectáculo de danza de Ttanttaka o la siempre emotiva entrega de las bufandas rojas que Oteizaren Lagunak concede a oteizianos destacados pero poco conocidos: en esta edición, a Begoña Intxaustegi y Joaquim Dols.

Finalmente, ‘Operación Oteiza’, modesto intento de trascender el homenaje, a partir de un libro digital colectivo y copyleft de intelectuales y artistas sobre un Oteiza alternativo (www.quintacolumna.org), primero en Donostia, con un taller-mural de ilustración en el Kubo y la acción participativa de ArtamugarriaK “Bakerako Hutsak: crea un espacio-tiempo para la paz”, que dibujó un cromlech de sal en la playa de la Zurriola y contó con la participación de las traineras de Orio, Zarautz y Donostia. Y finalmente, al pie de Altzuza, en Uharte, entre otras actividades, con la sorpresa de un  brechtiano/cómico montaje teatral del grupo uhartearra Kromlech, dirigido por Ana Maestrojuan.

Hay que añadir la publicación de un par de libros muy diferentes: “Habla Oteiza”, una colección de irritantes cuestionarios poéticos de José Luis Merino a Oteiza, del que a pesar de todo se puede extraer alguna perla y “La colina vacía” un documentado estudio sobre el proyecto de Monumento a José Batlle y Ordóñez en Montevideo, interpretado desde la inteligencia de la escultura por los profesores Ana Arnaiz, Jabier Elorriaga, Xabier Laka y Jabier Moreno, Mucho ruido y pocas nueces y, para el futuro, un par de noticias, buenas o malas: el proyecto de un Espacio Oteiza en su antigua casa-taller de Irun y el severo recorte de fondos a la Fundación Oteiza, quizá la ocasión para que el nuevo director le imprima un cambio de rumbo. Esto es todo lo que ha dado de si el centenario: el revelado positivo de la figura de un influyente Oteiza y el negativo, de una visión doméstica y domesticada, adornada por los laureles oficiales. Esto es, aquel incómodo pero imprescindible personaje, en pleno proceso de canonización como gloria nacional, gracias al efecto normalizador que emana desde una Fundación asentada pero convencional. Pero de su radical mensaje estético-espiritual-político, nada de nada. Y así, su laboratorio experimental, ese centro revolucionario que necesita(ba) nuestra cultura, de momento, aquí en Nafarroa, parece sólo el espejismo de una peligrosa utopía. El Oteiza verdaderamente integral -chamán cultural de la modernidad vasca-, encerrado en su caja de delirio metafísico, y cuestiones pendientes como la conexión internacional, la investigación de la cultura vasca, el audaz proyecto educativo,  las exposiciones y talleres del “nuevo arte popular” o la infiltración en la sociedad vasca, aplazadas sine die...

Y entre tanto, los creadores, intentamos “sobrevivir a Oteiza” (J. Dols) y a tanto homenaje; rondamos su espectro, especulamos sobre su ‘operatividad’ formal y vivimos de las migajas de este magro centenario, sin reaccionar… Nuestra ingenua esperanza es que en el próximo aniversario, nuevas generaciones de oteizianos heterodoxos nos den verdadero motivo de celebración porque han conseguido que su propósito conspirativo, corregido y aumentado, se haya llevado a cabo. Y que unas instituciones culturales reconquistadas o una resistencia cultural desplegada en red, haya acabado con el culto a la personalidad y, trastocando la magia negra de su ‘estética del fracaso’, por fin, consigan que la tierra que tanto amó el escultor oriotarra respire culturalmente, a pleno pulmón, a través de su vacío.

 

 

 

 

Un momento del acto organizado en la playa de la Zurriola de Donostia por Artamugarriak, bajo el lema: “Bakerako Hutsak: Crea un espacio-tiempo para la paz”

(Pié de foto)

 

 

Suplemento Mugalari. GARA. 14.11.2008

 

08 de noviembre de 2008

JORGE OTEIZA: FUERZA DE LA NATURALEZA.

Esto no pretende ser un artículo sobre la vida, obra y milagros de uno de los mayores genios creativos del llamado arte moderno. La intención última consiste en que el lector participe de un juego tan complejo como infantil. Cumplidos los cien primeros años del nacimiento de Jorge Oteiza, ofertamos una visita imposible a través de los entornos cambiantes que esculpió una mente privilegiada y juguetona.

KOLDO LANDALUZE

El peso de los años obligó a una singular metamorfosis en la fisonomía de Jorge Oteiza. Su cuerpo, cincelado por el tiempo, adquirió la misma semblanza poderosa y pétrea de aquellos materiales a los que había dotado de sentido. El decimoquinto apóstol de piedra.
El trazo agreste de su rostro se concreta en una mirada incisiva, temible y, por

extensión, juguetona como la de un niño. La mirada que le permitió intuir los infinitos territorios que abarcan el vacío infinito, inspira todo tipo de conjeturas legadas por un discurso poliédrico y abierto a interpretaciones que, probablemente, nunca concretarán una aproximación a su inabarcable gobierno creativo. Cuando se nombra a Oteiza siempre se tiende a relacionarlo con artistas ligados a su entorno creativo más próximo. ¿Por qué no podemos intuir en las obras de Oteiza una película de John Ford… o viceversa? Ambos comparten un punto de arranque igual y fundamental: son hijos nacidos de las entrañas mismas de la tierra y, como tales, plasman la fuerza telúrica que inspira sus obras.
¿Dónde termina la piedra y comienza el hombre? únicamente se asoman preguntas que, en muchos casos, se concretan en una sola: ¿En qué consiste el juego: en interpretar o entender a Oteiza?
Cuando Oteiza asume la cojera legada por Ignacio de Loyola y Lope de Aguirre –santo y guerrero, ambos rebeldes– y construye un laberinto de piedra, de crómlech y de palabras escritas no fija su interés único en la estructura física sino en los pasillos invisibles que aportan lógica y sentido al fin último del laberinto. Cuando recrea estos paisajes cambiantes, tropezamos con otra pregunta ¿Dejó Oteiza de ser niño alguna vez?
En su libro referencial “Quosque tandem…!”, el artista aporta algunas pistas “De niño, como todos, sentimos como una pequeña nada nuestra existencia, que nos define como un círculo negativo de cosas, emociones, limitaciones, en cuyo centro, en el corazón, advertimos el miedo –como negación suprema– de la muerte”. Entre las páginas de “Jorge Oteiza: profeta y conspirador” encontramos otra clave que nos ayuda a progresar en el enigma. “Oteiza aprovechaba los pequeños hoyos que hacían los carros que se llevaban de la arena para sepultarse en ellos como un gusano subterráneo, y desde allí, acurrucado en el fondo de su agujero, veía el cielo azul y luminoso dentro del círculo que la arena dibujaba sobre su cabeza”. El propio protagonista completa esta imagen cuando afirma “Como el avestruz maravilloso y calumniado, metafísico animal que crea su propio crómlech  enterrando su cabeza y el miedo en la arena, el escultor del crómlech abre un sitio para su corazón en peligro, hace una agujero en el cielo y su pequeña cabeza se encuentra con Dios”.
Las ensoñaciones infantiles dejan de serlo ante la visión posterior de una evidencia prehistórica llamada crómlech: “La sustancia vacía de la estatua y la naturaleza religiosa de toda experiencia artística”.
¿Podríamos utilizar la figura del crómlech como elipsis expresiva y simbólica del paso de niño a genio?
Por qué no ¡Juguemos!. Al igual que en los vacíos experimentados por Oteiza, los espacios que lega el negro sobre blanco de estos renglones conforman una vía incapaz de dotar de cierta coherencia cronológica al viaje emprendido por el minotauro de piedra a través de su propio-nuestro laberinto. En la recurrente e imprescindible obra que Miguel Pelay Orozco dedicó al artista de Orio, encontramos características que describen su genio creativo y vital “Oteiza es un improvisador inspirado e impar. Un creador poderoso, lo mismo esculpiendo que escribiendo o haciendo poesía. O, sencillamente, cuando habla. Todo él es una repentización de signo prodigioso. Cada conversación con Jorge proporciona a sus colocutores alguna idea o algunas ideas profundas, originales, inesperadas, de las que yo suelo llamar “sin estrenar”. Y, desde luego, fértiles enriquecedoras. Jorge Oteiza abre rutas nuevas, insospechadas y fascinantes, y resulta un orientador inapreciable para los artistas, escritores y poetas”.  
 Para comprender la magnitud de su legado resulta mucho mas prudente e instructivo el silencio y dejar que hablen los que de conocieron de cerca al minotauro. Al doblar la esquina de este improvisado laberinto, optamos por la guía del fotógrafo y cineasta Fernando Larruquert y, para tal fin, utilizamos una pregunta-llave: ¿Quién era, en realidad, Jorge Oteiza?
F.Larruquert:–En realidad tampoco sé quién soy yo, pero sí sé que fue mi mayor amigo; con quien comencé a relacionarme en octubre, creo, de 1957. Alrededor de un mes más tarde de que obtuviera el Premio de la Bienal de Sao Paulo. Es muy probable que aún no hubiera cumplido los 49 años; yo acababa de llegar a los 23. Sus primeras palabras en mi recuerdo fueron: "Háblame de tú". Era un ciclón, en buena parte de sus actos, y estaba impulsado por ráfagas de afectos y de iras, de creatividad, de inconformidad, de sensibilidad, de ingenio, de repentización (¡qué bertsolari no tuvo Euskalherria!), de polémica; de seriedad en el trabajo, de dedicación a su propia autocrítica, de no aceptar la primera solución 
sin compararla con otras inventadas posteriormente. Todo lo tenía en grado superlativo. En una entrevista que me hicieron hace muchos años: "¿Cómo es Jorge Oteiza?" Y contesté así:  "Jorge Oteiza es un ser infinitamente amable, digno de ser amado, e infinitamente aborrecible". Me llamó por teléfono: "Muy bien, sí señor, me conoces bien, sí señor...". No cabía dentro de sí;  Oteiza no cabía en Jorge. Creo que, sin duda, conocí a un genio, pero no le mitifiqué. Era digno de admiración, y se lo decía, porque "conociendo tus grandes defectos, destellan más tus grandes valores". Y no le idealizo. Fueron muchos años de vivencias comunes, de conocer al hombre de quien destacaría: su generosidad, su emotividad, su ternura, su fidelidad, su honestidad, su disponibilidad, su receptividad, su laboriosidad, su capacidad de síntesis, su excepcional talento; su histrionismo, su infantil malicia, su picardía y, todo ello, con imaginadas conspiraciones, con desazones de revolucionario insatisfecho. Fue un 
benefactor terremoto que con su impetuoso arado le dió vuelta y comenzó a sembrar nuestra tierra: el utillaje y la semilla la teníamos guardada en el desván del olvido.
¿Qué supuso su irrupción en la llamada cultura vasca?
F- Larruquert –Una convulsión en nuestra, para nosotros desconocida  cultura. Me decía el lingüista y sacerdote oiartzuarra Don Manuel Lekuona: "Salúdele a Oteiza de mi parte y dígale que le admiramos; no porque todas sus teorías o aseveraciones sean verdad, que algunas veces así son, sino por lo que nos hace estudiar para demostrarle que está equivocado. Y eso es de agradecer, eso ensancha el conocimiento de Euskalherria. ¿A dónde llegaríamos si conociera en profundidad nuestro idioma?". Llego para barrer silencios, posos y lastres, complejos de siglos; para despertar a nuestro Pueblo, a ilusionar nuestra mirada, a hacernos estudiar, buscar con fe, descubrir nuestra identidad y afrontar el camino del futuro con los pies más afianzados, para ir descubriendo caminos sobre la tierra que nos dio la vida.
En la siguiente bifurcación de este paseo al otro lado del espejo y de final incierto, cruzamos intenciones y claves con Iñaki Arzoz, crítico de arte y prologuista –junto a Andoni Alonso–  del libro coral “Jorge Oteiza: profeta y conspirador”.
Arzoz –Oteiza fue nuestro despertador cultural a la modernidad y, en ese sentido -sin restar mérito a ninguno de sus compañeros- es justo llamarlo el padre de la vanguardia vasca.

¿Y en el arte en general?
Arzoz –Para el arte universal -aunque todavía la historiografía internacional ande retrasada- supone la conclusión de la aventura utópica y espiritual de la modernidad. Además de la altísima calidad de su obra, en ese aspecto, Oteiza tarde o temprano llegará a ser reconocido como uno de los grandes genios del siglo XX.

Dentro de su concepto de creación poliédrica ¿Cuál de sus facetas resulta menos conocida y, por extensión, la más interesante?
Arzoz –En mi opinión, aparte de cómo escultor, poeta, pedagogo, teórico, antropólogo o lingüista estético, es en su faceta de profeta y proyectista del nuevo arte popular, donde mejor podemos aprender hoy en día su lección para el futuro. Y en este sentido, su faceta como chamán cultural, catalizador de una energía cultural que todavía puede darnos sorpresas.

–Oteiza ¿modelo a seguir o copiar?

Arzoz –Oteiza, nunca ha debido ser un modelo a copiar. En todo caso a seguir, a reinventar, de manera heterodoxa, incluso contradiciéndole en algunos aspectos.

¿El legado creativo de Oteiza es la incertidumbre?
Arzoz –Ojala sea la incertidumbre, porque es creativa y nos hace vivir y evolucionar. A pesar de la rotundidad de algunas de sus conclusiones, hay que huir siempre de la tiranía del genio y sus dogmas y cuestionarse todo desde el principio.

¿Abrió sendas por las que nadie quiso adentrarse o, por el contrario, existen artistas que apuestan por seguir su estela? ¿A quienes destacaría?
Arzoz –Abrió sendas nuevas, casi en solitario, y no cabe duda que fue un revolucionario. Y aunque hay copistas y discípulos, les haríamos un flaco favor mencionándolos. El mejor Oteiza es aquel que cada artista vasco reinterpreta creativamente en su fuero interno, y desde sus propias señas de identidad. Creo que Oteiza es irrepetible y que no necesitamos otro genio, sino una generación bien formada y audaz en sus propuestas artísticas.

7-¿Según Oteiza cómo se podría definir lo vasco?
Arzoz –Lo vasco, para Oteiza, en gran medida, es un estilo de ser y estar en el mundo. Y ese estilo es el fruto de una antigua madurez espiritual y política, que todavía sigue viva y que hay que rescatar no solo para nosotros, para todos los pueblos.

8-¿Qué simboliza el monasterio de Arantzazu?
Arzoz –Arantzazu es la visualización de la vanguardia vasca como grupo, como escuela diversa pero unida, bajo cierta tutela de Oteiza y el ejemplo de que es posible trabajar de manera conjunta en proyectos para el presente y el futuro.

9-¿En una hipotética guía fantástica qué directrices resultan imprescindibles para poder adentrarnos en los vacíos oteizianos?
Arzoz –Además de contemplar sus obras y empaparse de sus libros, es precisa una introspección profunda -un examen de conciencia-, su versión de los ‘ejercicios espirituales’ ignacianos, hacia las raíces últimas del ser humano y su condición en este mundo. Y, a partir de ahí, adoptar “una toma de conciencia” de carácter estético y político.

10-¿Es cierto que lo peor de Oteiza radica en los oteizianos?
Arzoz –No me cabe duda, no todos, pero muchos oteizianos son una plaga, tanto los que lo reverencian como los que ahora lo denostan con cierta displicencia. Sobre todo porque no aportan nada a Oteiza e impiden cumplir sus proyectos.

11-¿En que acto se encuentra ahora el teatro guiñolesco escenificado tras su muerte y relacionado con su herencia artística?
Arzoz –En esta año del centenario, me temo que estamos en el momento de consagrar su Fundación como Mausoleo al faraón de la vanguardia vasca y, por tanto, de olvido definitivo de sus planes subversivos. Ojala me equivoque. Un legado generoso que permanece inactivo, porque su verdadera herencia no son las esculturas sino las ideas.

12-Puede que resulte imposible, pero merece la pena intentarlo: Una obra, frase o pensamiento que Iñaki Arzoz identifica de inmediato con Oteiza. 
Arzoz –Cada vez más “Amo las situaciones que nos obligan a conspirar”. Aprendiendo de sus errores pero siempre conspirando para cambiar si no el mundo, a nosotros mismos.
Llegados a este punto, el firmante se siente como un aprendiz de Teseo. Fracasado ante la lógica de saber que el ovillo de lana se terminó antes de iniciar el viaje a través de senderos infinitos. ¿De qué sirve, a estas alturas del viaje, dotar de coherencia a las catorce figuras apostólicas que vigilan la entrada del monasterio de Arantzazu? Ni siquiera sirve su propia explicación “La articulación única de las figuras –afirmaba Oteiza– permitía lingüísticamente expresión distinta de conocimientos o lecturas. Así, por ejemplo, si en uno de los ángulos de visión o de las perspectivas posibles, asociamos las 14 figuras con los 12 m para su colocación que tienen a lo ancho del muro, estos datos que coinciden con los de nuestra trainera tradicional, ya nos están favoreciendo imagen: el primer apóstol, a la izquierda que es Matías, el último de los discípulos admitidos por Jesús y que aquí pregunta, ahora lo veremos como patrón que guía a nuestros remeros, y los primeros al lado del que reza y hasta los dos del centro, los vemos de frente como remando, y cuando llego al último, a la derecha ya es el mismo que guía y que regresa. Y, si en otra lectura, los dos del centro parece que se increpan es porque también se abrazan”
¿De qué sirve encontrar una lógica, una visión microscópica de los párrafos que componen “Quosque tandem…!?
En definitiva, que sea el propio Minotauro quien lance su bramido de piedra y que cada cual escoja el camino a seguir.
Querido dios mío, quiero dejarte esta pequeña piedra que no había entre todo lo que tú hiciste me avergüenzo / de tanta fe / en el arte / y en el hombre / para nada

dios mío tú tampoco estás / y venimos ¿de dónde y para qué?

infierno / de frailes huyen / carnívoras / ratas incandescentes

no entiendo cómo los que dicen que entienden, hacen esculturas para que entiendan los que no entienden

el rojo es el gris del color, el color es una enfermedad del gris
nos movemos / moviendo el culo todos / chaplínica pingüina feliz / y tonta multitud / moviendo todos / el mismo culo

¿por qué la cultura es patrimonio de los incultos?

mientras levantabais la mano / aprendiendo la señal de la cruz / mientras levantabais la mano / para pegar / a vuestro hermano más débil

seguramente no estás ya / en ninguna parte / solamente aquí / en mí / conmigo (Por Itziar, su mujer fallecida)

querida Itziar mía / te llamo en la noche / extiendo a tu lado mi brazo / y no estás

quiero que sea la lluvia / que me acaricie con sus manos / quiero morir de shirimiri

me avergüenza haber vivido tanto / vengo de los demás cansado / sólo dormir no me despertéis

ponedme en la mano tierra / tierra alrededor / he sido eso tierra / una isla rodeada de tierra

¿crees que si yo supiera lo que es el espacio llevaría tanto tiempo tratando de explicármelo?

no quiero aprender nada más / ya soy bastante desgraciado / con lo que sebo / con lo que sabo / con lo que sé

cantan niños el el vaticano / sin pitilín / cuando en el puente de orio / cantan asomados al río / curiosos libres infantiles pitilines

no eres de donde naces sino del país por el que luchas

con mi camisón de loco / duermo en camisón / para volar de noche

memoria de dios / es el hombre / por eso / no me acuerdo / de nada.

Jorge Oteiza

ZAZPIKA. 2008ko Urriak 19.

08 de noviembre de 2008

Operación Oteiza: la actualidad de un genio vasco


Charla de presentación. Casa de cultura de Huarte. 30.9.2008.

Iñaki Arzoz

Espero que mi intervención sea breve y clarificadora a la hora de explicar el propósito de Operación Oteiza, las actividades organizadas en Huarte con motivo del centenario del nacimiento del escultor de Orio.

Se han acabado los fastos del centenario de Oteiza.
Por ello, quizá es el mejor momento para hablar de Oteiza.
Del verdadero Oteiza, más allá de los Homenajes…
de Oteiza después de Oteiza.

Quizá estamos saturados ya de Oteiza, del personaje de Oteiza, del mito de Oteiza…

Pero es necesario hacer un balance de Oteiza:
para el presente, para el futuro de los que amamos el arte…

No vamos a contar ahora la vida y milagros del escultor oriotarra. Sus grandes hitos son de sobra conocidos:

Su infancia en Orio y su etapa de formación, su viaje a América, su triunfo en Sao Paulo con el Propósito experimental, su abandono de la escultura, su intervención en Aranzazu, sus polémicas y fracasos, su Fundación…

Pero sí podemos -brevemente- recapitular sobre las razones o los méritos -algunos de ellos todavía sin calibrar, inexplorados- por los cuales Oteiza todavía hoy nos interesa y nos fascine, y hasta nos inquieta.

Méritos y razones que nos hacen considerarlo un genio, un genio vasco y a la vez universal, un genio, como veremos problemático.

Siguiendo una clasificación por temas que con Andoni Alonso -mi compañero de escrituras- establecimos hace 14 años y que recientemente hemos actualizado, llevándonos la sorpresa de que todavía se mantienen:

Arte

Su obra escultórica, especialmente sus series de Maclas y Cajas vacías metafísicas:

-padre de la vanguardia vasca e influencia determinante del arte vasco contemporáneo
-uno de los grandes escultores racionalistas abstractos
-uno de los grandes artistas -no artífices/Chillida- del siglo XX, en la línea de
Cezzane, Picasso, Malevicht…

Poesía

Un destacado escultor-poeta, de la estirpe de Miguel Angel o Hans Arp:

-uno de los grandes poetas experimentales (ultraístas) vascos, situado entre Larrea y Aresti, en la línea de Mallarmé, Mayakovski, Vallejo, Huidobro, Ezra Pound
-Cansado y giratorio, Existe Dios o Elegía a Itziar, uno de los más bellos poemas de la literatura vasca en castellano

Antropología

Sus teorías sobre el cromlech, el frontón o el estilo vasco:

-introductor/creador de la antropología estética: interpretación desde el arte de la antropología, cuando no se dispone tiene datos!
-influencia determinante de antropología vasca posmoderna (J. Zulaika)

Euskara

Su faceta más controvertida; su ‘operativo sonemático’ del euskara prehistórico, sus teorías sobre ‘uts’ y ‘arr’:

-el último interprete mítico desde el castellano y el primero desde la estética
-una aportación estética para el futuro, que posteriores investigaciones nos revalorizarán

Arquitectura

Su colaboración con arquitectos: Vallet, Fullaondo, Saénz de Oiza, etc.

-sus proyectos fracasados: Montevideo, Fundación Sabino Arana, Cementerio, Alhóndiga, etc.
-influencia en los mejores arquitectos vascos: Centro de paz de Aranzazu o Frontones Oteiza de Azkoitia
-inspiración del edificios emblemáticos: el Kursaal de Moneo o el Museo Guggenheim de Ghery, versión de sus maclas maclas

Pensamiento/Estética


Sus libros: Interpretación de la estatuaria americanca, Quosque tandem –best seller intelectual!-, Ejercicios espirituales, panfletos, etc.

-pensador original vasco, gran estilo personal  heideggeriano, 98- Unamuno barojizado, Baroja unamunizado.

Su Propósito experimental y su ley de los cambios:
-una aportación extraordinaria, hegeliana, ‘estética-ficción’

Espiritualidad

Su espiritualidad estética, mística, budistoide, laica:

-una de las más profundas del arte moderno
-la recreación -como veremos- de un chamanismo contemporáneo desde el arte

Cibercultura

Su racionalismo geométrico y su activismo

-adelantado de la cibercultura vasca -Krutwig- y del hacktivismo, etc.

Otros

La Pedagogía (Ikertze)
El Cine (Operación H, Acteón, Ama Lur, etc.)

Oteiza verdaderamente fue un genio:

Su gran mérito es conectar nuestro pasado y nuestro presente: “un futuro para nuestro pasado”.
Ofrecer un código moderno a una antigua cultura vernácula.
Se convirtió en el despertador de la cultura vasca a la modernidad, en el inventor de la modernidad vasca: ni Atxaga ni Kepa Junkera, serían entendibles sin su influencia.

Esto es, un genio local a la altura de los más grandes grandes, que con el tiempo se irá agigantando…

Pero un genio –¡ojo!- no es lo mismo que un santo!
Oteiza era un personaje teatral que se recreaba en su leyenda.
Pero fue -como todos- una persona con claroscuros…

Oteiza fue el responsable, en gran medida, del fracaso de sus proyectos:

-responsable del final de su trayectoria- monumentos hipertrofiados.
-responsable de sus discípulos y de los oteizianos, del culto a la personalidad.
-responsable -hasta la fecha- del fracaso de su Fundación .

No obstante todo -hasta su completa e irreprochable colección de fracasos- tiene su razón de ser…

Oteiza, eloliédrico, complejo, múltiple, ciertamente, pero de una secreta unidad:

Así la explicación para esta secreta unidad es Oteiza como chamán cultural
Con toda la ironía y distancia que se quiera (J. Zulaika)…

Pero si se analizan a la luz de los investigadores contemporáneos (Fericglá, Kingsley, Davis, etc.) sus rasgos biográficos, sus declaraciones, sus costumbres, sus obras, sus estrategias, su estética, sus silencios…
(y este es un proyecto de investigación sobre el arte contemporáneo, todavía por hacer)
El artista solo puede ser redescubierto como chamán.
(un chamán no es el brujo-con-sonajero de las películas, sino el personaje nuclear de la comunidad: sanador, filósofo, artista, inventor, etc.)

Heredero del pintor/chamán de las cuevas de Santimamiñe y en la tradición del arte vanguardista chamanístico, de Kandinsky a Beuys.

Oteiza como transformador/condensador estético-espiritual de una cultura, la cultura vasca.
Oteiza, más allá del genio artístico, como uno de los primeros chamanes de la modernidad europea-occidental y hasta de cierta (pos)modernidad resistente.

Un chamán que nos ofrece una revolución estética-espiritual-política destinada al activismo interior y exterior
que no ha sido entendida
que ha sido rechazada
que ha sido ocultada precisamente por el brillo del genio, por su obra rotunda, por mayoría de oteizianos, por los artistas perezosos en general, que sólo quieren hacer una versión posmoderna/deconstructiva- “operativa”, como dice Txomin Badiola…

Sin embargo, esta es la verdadera actualidad de Oteiza y de su legado, una actualidad paradójica, que vuelve siempre sobre el pasado, sobre el enigma del origen…

Sus esculturas, sus libros, su leyenda, su Fundación
No son nada absolutamente nada
El lo dijo en numerosas ocasiones y parecía una gracia, falsa modestia, coquetería
Pero no: era verdad!

Su obra es como la escalera de Wittgenstein, cuando se ha subido se tira!
Oteiza, alcanzado el vacío como madurez espiritual, ya no necesita la escultura ni ser escultor, renuncia pero cambia.
Como el sabio taoísta, alcanzada al iluminación baja de la cueva al mercado…

Por ello es preciso reinterpretar radicalmente, espiritualmente a Oteiza, no por partes, sino como la unidad paradójica que es.

Si su legado no es interpretado críticamente, se convertirá en pasto para especialistas, para turistas.
Ese el Oteiza necesario pero exotérico, pero a nosotros nos interesa el Oteiza esotérico (ahora) accesible
Es Oteiza Otro:

-un maestro de cultura, de proyectos (im)posibles, de fracasos activadores…
-un Oteiza-espectro que prescinde de la máscara y de la cáscara (de la escultura), aunque se sirve de ellas… para interrogar(nos) a los artistas, profundamente.

Así, todos los creadores tendríamos que hacer nuestros ‘ejercicios espirituales’ (no ignacianos) sino ‘oteizianos’

Con Oteiza y contra Oteiza: sumergirnos en Oteiza y salir vivos de la experiencia (la experiencia de la cueva o caja chamánica) para convertirnos en artistas y personas diferentes, renvodos…

Solo desde esta transformación a través de Oteiza-para-no-ser-Oteiza, es posible utilizar su legado, de manera heterodoxa, reinventando su experiencia, desde nuestras propias señas de identidad y nuestro contexto.
Oteiza como una herramienta del arte-vida o ‘nuevo arte popular’ que preconizaba…

De ahí la necesidad de abordar este Oteiza alternativo, alternativo a la ortodoxia, a los fastos y Centenarios, a la nostalgia, a los congresos para académicos, a los eventos para políticos.

Oteiza como proyecto…

y como conspiración - “amo las situaciones que nos obligan a conspirar”

Oteiza devuelto a los que más lo necesitan;
No los académicos, los oteizianos profesionales o los discípulos:
los artistas, los niños, los profesores, los ciudadanos críticos…

Frente al Oteiza, faraón en su Mausoleo de Alzuza, ese oteiza-chamán-proyecto como motivo de una posible conspiración creativa.
Un Oteiza que, lógicamente, va a fracasar de nuevo, pero de manera diferente, va a fracasar con nosotros,
y en cada fracaso, encontraremos la senda activa del algo diferente…

Este es el motivo de OPERACIÓN OTEIZA:

una serie de actividades, entre amigos -artistas, escritores, profesore, etc.-, que nos han llevado de Donostia a Huarte…

‘Operación Oteiza’ como evocación de la Operación H, la operación Arte Contemporáneo y la operación Niño, reconvertida en Operación de rescate más allá del centenario de ese Oteiza alternativo, esotérico, conspirativo y posible.
Más allá de su Fundación, fundación que si no asume el reto de este Oteiza alternativo (ahora alternativo, pero en verdad el genuino) está llamada al fracaso definitivo: la traición a su visión y a sus proyectos.
¿Quizá el severo recorte de su presupuesto por parte del gobierno de Navarra sea una oportunidad para un cambio de rumbo?
Lo dudamos, veremos…

Pero tampoco necesitamos su Fundación, para servirnos de la herramienta-Oteiza.

Allí el santuario; con sus esculturas -‘latas de las que me alimentó’- pero en cualquier lugar podemos hallar la vida y el arte que Oteiza amara…

Como en este libro “Operación Oteiza”, un libro colectivo (digital copyleft a disposición de cualquiera) de colaboraciones de heterodoxos estudiosos de Oteiza y de artistas, cuyas ilustraciones podéis ver en la exposición.
Han cumplido su objetivo de explorar aspectos inéditos de Oteiza y reinterpretar, incluso con humor, críticamente a Oteiza, que nos hablan de ese Oteiza diferente.

Operación Oteiza también ha sido un taller mural en las jornadas “Oteiza. Izan eta izango”, organizadas por Ikertze, y la acción “Bakerako Hutsak: crea un espacio-tiempo para la paz” organizadas por ArtamugarriaK y Oteizaren LagunaK.
Y ahora en Uharte, esta exposición de ilustraciones y esculturas de José Urdín –oportuno homenaje a Itziar junto a Jorge-, mesa redonda con profesores de la UPV y, al final hasta la sorpresa de la Operación Oteiza-el montaje teatral del grupo Kromlech de Uharte, cuyos ensayos recogen las sugerentes fotos de Unai Beroiz en la planta de arriba.
Todo ella es nuestra contribución, modesta Operación Oteiza
con motivo del centenario, como centenario alternativo, entre amigos…

No obstante, la verdadera Operación Oteiza empieza verdaderamente ahora!
Para que el próximo centenario sea motivo de celebración de, por fin, el desarrollo de sus proyectos y propuestas!

En la Fundación, más allá de las labores necesarias pero insuficientes de la Fundación (edición crítica de sus libros y exposiciones temáticas, etc.)

Por ejemplo:

1- la exploración de todas las facetas de su creación: Oteiza integral, tan cacareado que tarda en llegar…

2 - el reconocimiento sin complejos ni aspavientos de la cultura vasca en Oteiza y de Oteiza en la cultura vasca

3- la proyección internacional de Oteiza, en su verdadera dimensión

3- el fin de culto a la personalidad: una Fundación no es lugar de culto sino de creación

4- el proyecto pedagógico, en serio, para niños y adultos, para todos

Esto es…el Laboratorio de creación de nuevo arte popular.
De ilustración, tecnoarte, dibujos animados, happening, poesía, danza, vídeo, activismo, etc.
De talleres con artistas y profesores, de publicaciones y de producción de exposiciones audaces, de espectáculos, etc.
Ojo, no sujetos a la lamentable copia de la estética oteiziana!

= un centro experimental de arte y cultura vasca pero también internacional, en Navarra (este páramo cultural)

En fin, un proyecto que aunque factible, aquí, en Navarra, probablemente es una utopía destinada no al fracaso, sino al desprecio

Pero de los fracasos y desprecios también se aprende, algunos aprendemos…

Se acaba el centenario, y tenemos que sobrevivir al centenario:
Oteiza tiene que sobrevivir a su centenario y nosotros como dice Joaquim Dols, bufanda roja 2008: “sobrevivir a Oteiza”.

Es lo mismo! Es preciso sobrevivir, para poder conspirar…

Espero haberos interesados un poco en Oteiza, en el enigma de Oteiza, lo suficiente para animaros a participar en las actividades programadas: el próximo lunes, mesa redonda sobre Oteiza: claves y futuro, con Xabier Laka Jabier Moreno, escultores y profesores de la UPV y Julio Urdín, todos buenos conocedores de Oteiza…

Gracias.

 

02 de noviembre de 2008

Unai Beroiz. Las fotos de un proceso creativo

No te pierdas las fotos de Unai Beroiz sobre el proceso del

montaje de Operación Oteiza. Si no tienes ocasión de verlas "en directo" en la Casa de Cultura de Uharte, ahora ya las puedes ver en la RED.

 

Unai ha recogido la magia creativa que se ha dado durante los ensayos. La ilusión de los actores y actrices. El empeño y la energía de la directora. Un esfuerzo, que ya es gratificante, independientemente del resultado.

“Operación Oteiza” son las conversaciones de tres amigos sobre la figura de Jorge Oteiza. No se tratan de reflexiones filosóficas ni de grandes intervenciones, más bien es la visión de tres personas que van redescubriendo la vida y la obra del artista vasco. Tres puntos de vista reconocibles que nos acercan una figura aparentemente lejana.

“Operación Oteiza” es un trabajo en el que el proceso ha sido igual de relevante que el resultado.

“Operación Oteiza” es la unión de ilusiones y esfuerzos de unos actores y actrices aficionados, por llevar a cabo un proyecto común sobre la figura de Jorge Oteiza.

“Operación Oteiza” son las ganas de hacer teatro y de contar cosas, contar las cosas que queremos y que nos interesan.
http://www.txiski.net/ventanas2/oteiza/fotosdeunai.htm

 

19 de octubre de 2008

Cibergolem en la OPERACIÓN OTEIZA

El colectivo Cibergolem ha organizado o participa en una serie de actividades en torno al libro digital “Operación Oteiza” y a Oteiza en Donostia y Uharte, la primera de las cuales es la distribución del pdf del libro bajo licencia copyleft.
Esta edición digital -la primera de nuestra ciberartesanal y quintacolumnista Editorial Cibergolem- cuenta con textos e ilustraciones de estudiosos de Oteiza y artistas que lo interpretan críticamente.
Una selección de un viejo libro de Cibergolem sobre Oteiza también estará disponible como libro/pdf: “Jorge Oteiza. Arte y pensamiento”.
Ambos libros estarán colgados en la página de la quinta columna digital: www.quintacolumna.org
En un futuro próximo esta página reformada incluirá otros textos sobre Oteiza de Cibergolem y de los colaboradores y participantes de Operación Oteiza que nos envíen sus materiales.
El centenario del nacimiento de Oteiza está concitando eventos de todo tipo; esperamos que la intervención de esta alternativa Operación Oteiza suponga esa pequeña diferencia activista, conspirativa y hasta humorística, que echamos de menos en los homenajes oficiales.
Todos los materiales de Operación Oteiza están a disposición de sus colaboradores y de cualquier lector o internauta interesado en Oteiza, que desee extender su efecto crítico.

Un saludo quintacolumnista

CIBERGOLEM
Andoni Alonso & Iñaki Arzoz

11 de octubre de 2008

Reportaje del montaje teatral "Operación Oteiza" en Ibaialde.

Aupa Lagunok!! Hola Amigos/as!!. ESTE ES EL GRUPO DE ROCK.... Que nooooo!!.

Aquí está, con todos ustedes.... tachan!! , las personas que componen el equipo del montaje teatral OPERACION OTEIZA.

En el número de Octubre de Ibaialde viene un extenso reportaje sobre el montaje teatral de operación Oteiza.  Pincha aquí para leer la entrevista o reportaje. Pero lo mejor es que adquirais la revista, así tendreis un bonito recuerdo..

 

 

29 de septiembre de 2008

Homenaje Popular a Oteiza en Uharte

Actividades y homenaje popular a Oteiza con motivo del centenario de su nacimiento. En Uharte.

 Con motivo del centenario del nacimiento de Jorge Oteiza se van a llevar a cabo en Uharte las jornadas OPERACIÓN OTEIZA en la Casa  de cultura, como homenaje popular al artista que durante muchos años residió muy cerca, en Altzuza, y legó su obra a Nafarroa.

El acto principal es la representación de la Obra teatral “Operación Oteiza”,(viernes 28 y sábado 29 de noviembre, a las 19:30) escrita por Iñaki Arzoz y dirigida por la directora y dramaturga Ana Maestrojuán e interpretada por los actores "amateurs", vecinos/as de Uharte, Jabi Brianso, Blanki Castillo, Edurne Salaberri y Josu Castillo.

Las jornadas comenzarán el jueves 30 de octubre a las 19:30 con la Charla-presentación de la iniciativa y de la aportación del artista oriotarra “Operación Oteiza: la actualidad de un genio vasco”, como acto de inauguración de la Exposición de fotografías de Unai Beroiz del montaje teatral, ilustraciones del libro digital “Operación Oteiza”, documentos y esculturas de José Urdín (hasta el 12 de noviembre).

El sábado 8 de noviembre a las 17:30 , la Sociedad Cultural Berdintasuna realizará una Visita guiada a la Fundación Oteiza en Altzuza, que concluirá con una tertulia-merienda en nuestro local.El lunes  30 de noviembre a las 19:30 tendrá lugar la Mesa redonda “Operación Oteiza: claves y futuro” con Jabier Moreno, Julio Urdín e Iñaki Arzoz (moderador), que debatirá sobre el futuro del legado de Oteiza. 

Oteiza no solo fue el padre de la vanguardia vasca y pilar de nuestra cultura moderna, sino un maestro de conspiradores en las iniciativas que llamó Operación H, Operación Niño y Operación Arte Contemporáneo. “Operación Oteiza” es nuestra operación conspirativa para rescatar la memoria viva del genio vasco, cuyo lema era “aventura loca, aventurero cuerdo”.

Esperamos vuestra participación activa en la Operación Oteiza. 

19 de septiembre de 2008

Así nace una conspiración.

OPERACIÓN OTEIZA. A PROPÓSITO DEL CENTENARIO

El centenario del nacimiento de Jorge Oteiza (1908-2003) es una oportunidad de revisar críticamente nuestra vanguardia o de entregarnos a la cultura temática, de trasmutar las propuestas del oriotarra o de, una vez más, mirarnos el ombligo. A pesar de su genialidad, Oteiza merece sobrevivir a Oteiza.

 

Andoni ALONSO e Iñaki ARZOZ

 

Este año 2008 recién estrenado se conmemora el Centenario del nacimiento de Oteiza, nuestro creador más universal y nuestro genio en una tierra pobre en genios y a menudo hasta en inteligencia. En el prólogo del libro Jorge Oteiza, profeta y conspirador (Astero, 2007), intentamos un balance crítico de sus luces y sombras, valorando sus aportaciones en diferentes disciplinas pero sin ahorrarle críticas para, finalmente, salvar su figura como una contribución fundamental al renacimiento de la cultura vasca. Pero, obviamente, ni el más duro ajuste de cuentas con el viejo cascarrabias es suficiente para evitar que caigamos en la fiebre conmemorativa y en el circuito de los centenarios, una de las más perversas formas de corrupción cultural. Sería lo peor para su legado y para nosotros, aprendices de conspirador, incapaces de aprovechar tácticamente una situación propicia para ensayar un tour de force estratégico sobre la complaciente cultura vasca en la era Guggenheim.
No obstante, la Fundación Oteiza de Altzuza está preparando un congreso internacional sobre su figura. Después de un accidentado comienzo, esta Fundación se ha dedicado a la normalización de Oteiza, montando exposiciones y publicando ediciones críticas de sus libros; cumpliendo un expediente, más propio de una fundación convencional. Pero nos preguntamos si un exceso de normalización para un personaje y una obra singulares -incluso en el contexto del arte contemporáneo- no será finalmente contraproducente. De la taxonomía a la taxidermia solo hay un paso, y de ahí otro muy corto al merchandising turístico con label vasco. Así, el proceso de momificación académica de nuestro último faraón vanguardista, después de la traición exquisita del Guggenheim como “acción diferida” (Hal Foster/Joseba Zulaika), puede acabar por desbaratar la esencia de Oteiza, un inveterado insurgente de la modernidad arrojado a las puertas de la posmodernidad.
Pero no se entienda que negamos el valor de una Fundación Oteiza ni que no sea necesario estudiar, divulgar o mostrar a Oteiza; no sólo es necesario sino imprescindible. Pero esta labor es perfectamente inútil si no atendemos al espíritu de Oteiza y de sus revolucionarias teorías. No tanto para intentar levantar de los escombros de la historia sus utópicas propuestas como para dar lugar a nuestras urgentes micro-utopías, a partir de Oteiza…
Hablamos de Oteiza pero no queremos dar cauce a una vaga arenga retórica, preferimos señalar un aspecto concreto a modo de ejemplo. Tras la anunciada (y pospuesta) jubilación de Pedro Manterola, director bicéfalo de la Fundación Oteiza y de la Cátedra Oteiza - artífice del proceso de normalización-, se abren un par de lógicos interrogantes. Más aún cuando el patronato de la Fundación sigue dominado por el Gobierno de Navarra y sus acólitos y el sector crítico permanece bloqueado, sin capacidad de iniciativa ni de maniobra. La dirección de la Cátedra Oteiza parece que finalmente será para Francisco Calvo Serraller, historiador y crítico de arte -al que sin negarle méritos ni cierto margen de confianza-, en principio no parece reunir el perfil adecuado para activar al mundo universitario vasco en torno a Oteiza; si su único objetivo va a ser ofrecernos otra nueva batería de conferencias y publicaciones académicas sobre filosofía e historia del arte por parte de ilustres profesores, mejor sería que se quedara a divulgar la obra del oriotarra en Madrid. Este no es el Oteiza que aquí y ahora necesitamos. En cuanto al nuevo director de la Fundación, si se pretende buscar a un candidato del agrado del Gobierno de Navarra y no, al menos, uno de consenso, simplemente para atornillar el continuismo normalizador, esto será la última losa del Mausoleo de Oteiza y acaso el final de cualquier atisbo de esperanza de que algo del espíritu audaz de su Laboratorio de estéticas comparadas anime esta correcta pero triste Fundación.
No obstante, la responsabilidad para con Oteiza y su legado -en realidad con nuestra cultura y sus potencialidades- no corresponde exclusivamente a las instituciones, ni siquiera en su mayor parte. No tiene sentido practicar la ‘cultura de la queja’, de la que Oteiza también abusó en sus diatribas. Es a los amigos (genuinos) de Oteiza, a sus discípulos -si le queda alguno después del canto del gallo- y a esa inmensa minoría de oteizianos en Euskal Herria y en todas partes (incluida la diáspora), a quienes nos corresponde hacer algo al respecto.
Este año del centenario puede ser un buen año para la activismo cultural, el mejor homenaje para alguien que amaba “las situaciones que nos obligan a conspirar”. Y en vez del año del Centenario, de la entronización y de la muñequización del genio vasco, habría de ser el del contra-centenario alternativo.
No tenemos recursos ni infraestructura para montar congresos ni grandes eventos, pero si podemos celebrar encuentros destinados a la creación, la investigación y la agitación en torno a su obra y su pensamiento, con la asistencia de artistas, intelectuales y ciudadanos. Un año dedicado a repensar a Oteiza, a criticarlo, a darle la vuelta y actualizarlo; en las casas de cultura, los gaztetxes, los colectivos culturales o la universidad. Un año dedicado a revisar su visión sobre el arte, el euskara o la prehistoria, sobre arquitectura, antropología o espiritualidad, sobre pedagogía, cine o poesía, sobre la cultura y hasta la cibercultura vasca, la política cultural y hasta la nueva identidad de Euskal Herria. Un año de intensos y populares ejercicios estético-espirituales como “escuela política de tomas de conciencia”, que contribuyan a salir del túnel en el que nos hallamos. Un año de reflexivos ejercicios a los que debieran asistir no solo artistas y gentes de cultura, ciudadanos y sobre todo jóvenes, sino nuestros políticos, con el Quosque Tandem repasado.
Ahora disponemos de un inmenso espacio virtual en la cual volcar las discusiones o conclusiones que surgieran. Y si de estos encuentros informales surge un puñado de ‘comandos culturales’ o quizá una pequeña red de nodos activistas, no dedicados al culto de Oteiza, sino a trabajar críticamente a partir de sus teorías en nuevos proyectos, pueden suponer una aportación positiva, más allá de la fanfarria del Centenario. Para aquellos que todavía creemos que Oteiza constituye un valioso patrimonio para el país, es una responsabilidad trasmutarlo en una herramienta crítica e imaginativa para su recreación. Oteiza como chamán cultural vasco, todavía interpela nuestro trabajo creativo como servicio curativo a la comunidad, cuando proféticamente advirtió: “Sabed que en los tiempos que llegan, que han llegado ya, un artista que no tenga un pueblo al que amar y servir, un artista huérfano de pueblo, será indefectiblemente un artista incompleto, un artista mutilado, un artista frustrado.” Quizá suene anacrónico y excesivo, pero a fin de cuentas este es el verdadero reto, que podemos entender, siempre de manera heterodoxa y en nuestros propios términos; los de cada creador y cada ciudadano vasco (o espiritualmente vasco) consigo mismo y con el resto de su comunidad. No hay que imitar a Oteiza ni compartir todas sus teorías, no hay que caer en sus mismos, espectaculares errores, ya que no vivimos la era del genio sino la de los colectivos; tan solo hemos de asumir éticamente el compromiso cultural y político, empezando por la transformación integral de uno mismo, pues como señaló el oriotarra “El mundo no se cambia con el arte, sino con los hombres que el arte ha cambiado”.
Este habría de ser el año, no de la ‘operación Oteiza’, el del miserable triunfo con sordina del genio jibarizado por instituciones pacatas, especialistas rumiantes y aprovechados de toda laya, sino el punto de partida de la OPERACIÓN OTEIZA, en homenaje a su Operación H de Sao Paulo (su único y efímero triunfo internacional) y sobre todo de las inacabadas Operación Niño y Operación Arte Contemporáneo, que se quedaron en el papel mojado de los Ejercicios espirituales en un túnel. Una operación para hacer a Oteiza operativo, no estéticamente (eso es irrepetible, pese a sus imitadores) sino cultural y políticamente, esto es, para rescatarlo de la nostalgia, del negocio del arte, del falso patriotismo y de la normalización conformista. Una operación para salvar a Oteiza de la sombra devoradora del genio y de los oteizianos obtusos o listos que juegan con sus cajas vacías como cubos de rubik, cuando su apuesta final era, tras el fin del propósito experimental del arte, el nacimiento de un “nuevo arte popular”. Una operación para compartir a Oteiza con todos los creadores, conspiradores, desobedientes y soñadores: irakasles o niños, hacktivistas, blogueros o activistas sociales, dibujantes de cómic o teatreros, bertsolaris o rockeros, dantzaris o periodistas…con el inquieto lector de este artículo, probable cripto-oteiziano. En definitiva, una caótica operación destinada a convertir la resignada estética del fracaso de Oteiza en el irreductible y fructífero fracaso de todos.


Coda: Sobrevivir a Oteiza

Como advierte Joaquim Dols, historiador del arte catalán y estudioso del ‘Oteiza otro’, en ‘Sobrevivir a Oteiza’, Oteiza es un peligroso seductor que necesita ‘manual de seguridad’: “Oteiza es una provocación. Para la mente. Oteiza es un estallido. Para los sentidos. Oteiza es un regalo. Para la acción. Pero Oteiza también es una trampa. Mortal si te dejas aprisionar en su magma incendiario. Maravillosa si logras sobrevivir a su encantamiento. Una simple cuestión de precauciones en el manejo. Para la supervivencia.”
El año del centenario es el año clave para aprender a sobrevivir a Oteiza después de la traca conmemorativa que prepara su Fundación: la exposición sobre el Laboratorio de tizas, comisariada por el escultor Angel Bados, el libro de fotografías del Museo Oteiza, la película de Víctor Erice y especialmente el Congreso Internacional Oteiza y la modernidad, cuyo comité científico dirige Camino Paredes, junto con Amador Vega, Adelina Moya, Soledad Alvarez y Txomin Badiola (responsable del catálogo razonado).
El Gobierno de Navarra recluta críticos de arte, profesores y discípulos acaso para consagrar al difunto Oteiza moderno y enterrarlo definitivamente bajo laureles académicos, conjurando así la supervivencia de su inquieto fantasma.
Sobrevivir a Oteiza es una ardua tarea activista para nosotros, pero ¿sobrevivirá Oteiza -este Oteiza peligroso- a los fastos del centenario?

Publicado en Mugalari. 19 de Enero de 2008.

19 de septiembre de 2008

De Tizas y Pizarras

Exposición del ‘Laboratorio experimental’ en la Fundación Oteiza

DE TIZAS Y PIZARRAS

La muestra ‘Laboratorio experimental’ de Oteiza (hasta enero de 2009) da pie a una reflexión sobre uno de los materiales más humildes del arte -las tizas- y sobre el sentido proyectual que su soporte -las pizarras- han permitido desarrollar desde el arte moderno a los nuevos soporte digitales.

Iñaki ARZOZ

 

La Fundación Oteiza ha tenido a bien regalarnos este año del centenario del nacimiento del escultor oriotarra con una selecta exposición, comisariada por el escultor Angel Bados, sobre sus bocetos y maquetas, titulada ‘Laboratorio experimental’. La muestra establece un recorrido exhaustivo y ordenado por ‘familias experimentales’ de toda su trayectoria -entre 1950 y 1974-, a partir de estas pequeñas obras en potencia que para un escultor como Oteiza, de series y variaciones, representan un aspecto fundamental de su evolución. Pequeñas piezas de investigación pura -1.000 de entre 4 y 15 cms. de las 2.400 conservadas-, algunas de los cuales, sufrirían un cambio de escala y un proceso de redefinición al convertirse en obras acabadas de pequeño o medio formato y de las cuales, solo unas pocas, se convertirían  en obras monumentales. Oteiza, adalid de lo pequeño y lo micro como intimidad espiritual, se sentía más cómodo en la manipulación de piezas pequeñas o minúsculas que en la que en la ‘gigantomaquia’ de obras espectaculares, aunque -especialmente en la última etapa de su vida-  hiciera concesiones no demasiado afortunadas para los numerosos monumentos que salpican la geografía vasca.
Entre estas pequeñas obras elaboradas a partir de materiales practicables como el yeso, la arcilla, el alambre e incluso la hojalata de latas de conserva, destacan aquellas realizadas con tizas. La abundancia de este material da lugar justamente a que este laboratorio experimental se conociera genéricamente como “laboratorio de tizas”. De la misma forma que la talla y agujereado de pequeños bloques de yeso le serviría para desarrollar la etapa inicial de la desocupación de sólidos, las tizas le permitirían disponer de un modulo constructivo en la etapa intermedia de las maclas, cuyo característico prisma se evidencia en numerosas series de 1972-74 como Cubos abiertos, Sobre el caserío vasco, Estelas o en la misma fuente de Altzuza. Como escribió L. Wittgenstein, “la forma es la posibilidad de la estructura” y la tiza de sección cuadrada -cortada a diferentes longitudes o ligeramente tallada- generaba el tipo de estructuras abiertas y constructivas que necesitaba esa fase intermedia pero decisiva. Y así, la tiza blanca, se convertirá para Oteiza, de humilde material escolar en verdadera piedra filosofal a la hora de construir un espacio vacío que se revelaría  ‘conclusivo’ en la fase final de las cajas metafísicas. Pero es esa misma tiza -simbólica o literal- la que se trasmutará para Oteiza en el instrumento privilegiado de proyección de sus esquemas conceptuales y lingüísticos en su fase pos-escultórica. La tiza como elemento esencial para el juego íntimo del niño científico desarrollando su particular método experimental de acierto y error hasta el eureka del vacío y, una vez abandonado (más o menos) el oficio de escultor y renacido como teórico-poeta, la pizarra (o el papel) surge como esa negra tabula rasa -investigada por Fernando R. de la Flor, de Fludd a Malevich-, en la que proyectar la vida después de la nada.
Solo en otro artista coetáneo de Oteiza la presencia de tizas y pizarras adquiere similar ambición experimental y una trascendencia que en ambos es espiritual y al tiempo política. Así, Joseph Beuys utilizaría las pizarras en sus clases-performance como reflejo de sus explicaciones y discusiones, inspiradas en las alquímicas “pizarras mágicas” de su ‘maestro’ Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía. Obras como “Is it about a bicycle? (Vehicle-art)” (1984), en la que las pizarras escritas son dispuestas sobre el suelo para que una bicicleta con las ruedas manchadas de blanco las recorra y las una, representan  el desarrollo social del proyecto moderno.
Oteiza y Beuys, artistas, aparentemente, de orígenes muy diferentes -ambos, referencias básicas de la joven escultura vasca- sin embargo se hallan emparentados en su búsqueda de esa ‘modernidad otra’, en las remotas raíces de una Europa primitiva o en el asalto político -ya sea desde el ecologismo o el nacionalismo-, coincidieron también al utilizar la frágil tiza para proyectar sus utopías. Obviamente, ambos fracasaron pero sus proyectos imaginarios siguen vivos en las nuevas pizarras de la (pos)modernidad resistente, en los nuevos espacios de cotidianeidad reflexiva de la red y la blogsfera, el campo de experimentación de una nueva concepción del arte-vida que ambos anhelaban. Como poetiza el historiador catalán Joaquim Dols en su texto “Pisarra barret tisora quotidià” acerca de la ‘pizarra docente’ de Beuys relacionándola con Oteiza: “és l’ hora de la pissara/(sense) barret/és l’ hora de la tisora/és l’ hora del quotidià com a performance/l’ hora de la performance com a recuperació del quotidià/el quotidià/l’ art/la vida”.
Del divertido y efímero proyecto del MURAC ‘Pizarras bizarras’ a la iniciativa artivista BatzArt! (http://batzart.blogspot.com/)que mediante la utilización de ‘pizarras participativas’ en sus talleres desarrolla una reflexión colectiva y creativa sobre el conflicto vasco, las tizas y las pizarras siguen en nuestro imaginario estético.
Lamentablemente,  por mediación de Ikertze, el veterano Laboratorio de Arte-Niño inspirado por Oteiza que en sus talleres infantiles emplea las tizas blancas de sección cuadrada, sabemos que estas apenas se fabrican ya, sustituidas por las de sección circular. Un paso más hacia la definitiva desaparición de este material mítico y quizá su sustitución por las nuevas pizarras digitales -pantallas de ordenador, tablets pc - en las que poder dibujar los nuevos sueños de nuestro tiempo.

9.8.2008 suplemento Mugalari/GARA

Sobre este blog

KROMLECH nace en el 2008. Los/as promotores del grupo procedemos en su mayoría del Taller de Teatro de Adultos de la casa de cultura de Uharte/Huarte, donde estamos adquiriendo la formación teatral. Esta formación la completamos con otro tipo de cursos. (Cursos de Clow, Cursos del "Teatro del oprimido", Cursos de Dramaturgia, etc.). Previamente al surgimiento de Kromlech, algunos de nosotros/as ya habíamos compartido experiencias teatrales y escénicas juntos. Estas incursiones en el mundo escénico fue el embrión, desde donde ha dado a luz este proyecto grupal. Kromlech llevo a escena OPERACION OTEIZA en el 2008. En la actualidad está trabajando en otra propuesta teatral "165 Farolas-La Ciudad de la Luz", obra escrita por uno de los componentes de Kromlech: Josu Castillo.

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