19 de diciembre de 2007

Por tierras de Guatemala: dignas

Escrito por Alain

Carretera a Raxruha. Tramos rectos, pavimento ardiente. En el horizonte dos pequeñas sombritas se adivinan. A medida que el transporte avanza, esas hormiguitas lejanas van tomando tamaño. Al rebasarlas, dos niñas, dos patojas de larga melena y larga falta tupida de color. La mayor, apenas siete años y no más de metro veinte. Camina erguida, con una cesta repleta de ropa húmeda sobre su cabeza, en constante y definido equilibrio. Sus bracitos, apenas pequeños palitos de piel quemada, transportan ropas recién lavadas en un remanso cercano. Camina a paso ligero, digna, tan digna como la más digna de las emperatrices.

 

Detrás, una patojita de no más de tres años y acariciando el medio metro. En sus brazos carga, en un suave abrazo, un peluche con forma de osito que apenas la permite caminar. En pequeñas carreritas, mantiene el elegante caminar de su hermanita. Tan digna como ella.

Si no ves aquí un comentario que hayas hecho recientemente es porque está en curso de moderación

Escribir un comentario :

Sobre este blog

No resulta fácil describirse uno a si mismo. Una de las canciones de mi infancia, me invita a contar mentiras, pero como la Txantrea es un pueblito, no tendrían mucho recorrido. Vivo y trabajo (por ahora) en la Txantrea; y vivo y trabajo para la Txantrea. Aficionado a los viajes y a la fotografía, uno de mis sueños es vivir y fotografiar Macondo, población radicada en la mente y los recuerdos de Gabriel García Márquez. Quien sabe, quizá algún día tenga la oportunidad de parrandear al son del acordeón de algún Buendía, o tomar parte en alguna de los treinta y dos levantamientos que el coronel promovió; o que miles de mariposas amarillas revoloteen a mí alrededor, anunciando mi presencia. Quien sabe.

Secciones