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LA LECTURA ES EL VIAJE DE L@S QUE NO PUEDEN TOMAR EL TREN
31 de marzo de 2008
Por las tierras de Sandino. Crónicas. León
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Escrito por Alain
En León, como en muchas ciudades y pueblos del país, se han creado mausoleos en honor los mártires de la revolución. Quizás la revolución sandinista, la revolución de todo un pueblo, pueda ser la más bella de todas las guerras que han ocurrido en la historia. Y empleo dos términos completamente opuestos como son belleza y guerra, pero cuando un pueblo se levanta en armas, pese a que esta decisión acarrea mucho sufrimiento y las consecuencias son enormemente graves, es porque ya no aguanta más y lo que sucedió en Nicaragua hay que observarlo con la misma generosidad que la de mostrada por las propias gentes que se batieron con sus cuerpos contra la guardia nacional somocista.
Como todos los conflictos, hay que mirar a la raíz, a las causas que lo generaron y no al momento en que explotó la vertiente más violenta. Ya os abrasé con mi lectura de la historia reciente de Guatemala y no es intención de hacerlo con la del pueblo de Nicaragua.
Tras la independencia de Nicaragua y el resto de Centroamérica allá por los primeros años de 1820, se aspiró a crear una unión centroamericana con escaso éxito. Finalmente en 1838 se creó la República de Nicaragua.
Después de un convulso periodo político a mitades de la década de los 50 del siglo XIX fue conquistada por William Walter, un filibustero gringo que aprovechando la guerra civil que se vivía entre los eternos bandos de liberales y conservadores, los liberales de León y los conservadores de Granada, acudió en ayuda de los liberales (tras solicitarla estos al gobierno de los Usa). Además de destrozar casi por completo la ciudad de Granada, presidió la republica cerca de año y medio tras fusilar a su cómplice el general liberal Ponciano del Corral.
Viendo la peligrosidad de este gringo quien tenía pensado invadir el resto de países de Centroamérica para incorporarlos a los Estados Unidos, el ejército de Costa Rica y del resto de países centroamericanos se unieron a los nicaragüenses que estaban en contra de Walker (en todos los países hay pesebreros y traidores que se unen al enemigo exterior por un plato de lentejas…) y lo derrotaron. No hay que olvidar que el democrático gobierno de los USA reconoció al gobierno presidido por Walker…
A partir de 1858 se implantó un periodo que se le denominó “el de los 30 años” donde, con control de los conservadores, la economía floreció y la paz social se logró, llegando a ser Nicaragua el país más rico y estable de Centroamérica. En 1893 es derrocado el presidente por el liberal Zelaya y comienza otra época de desestabilización política que es aprovechada por Estados Unidos para intervenir militarmente en diferentes ocasiones. Hay que recordar que el proyecto del canal de Panamá estuvo a punto de realizarse en Nicaragua, que había muchos intereses políticos y económicos en este país de EEUU y de ahí su obstinada presencia militar y política, poniendo y quitando presidentes, como todavía acostumbran (Afganistán, Irak…) y como ha sido una constante durante todo el siglo XX en el continente.
En este periodo de constante inestabilidad, de continuos golpes de estado entre liberales y conservadores, tras una maniobra de los Estados Unidos para colocar un presidente conservador, los liberales entran en guerra y los iusei (aduciendo la cantinela de siempre de proteger a los ciudadanos y los intereses estadounidenses), desembarcaron a sus marines en diferentes puntos que declararon neutrales. Esos puntos eran la mayoría de control liberal, pero para evitar entrar en guerra con los Usa los liberales “se dejaron“ avasallar. El general liberal Moncada, tras recuperar el control de casi todo el país, a la entrada de Managua decide pactar para evitar una intervención militar gringa. El pacto (el que este interesado en leerlo que lo busque en la red) es considerado por el general liberal Sandino una traición y decide continuar la guerra con sus hombres.
Augusto Cesar Sandino, el general de hombres libres, da un giro radical a la “situación de la hostilidades” y en un manifiesto declara la guerra a los invasores gringos, tornando una guerra civil en una guerra por la libertad de Nicaragua: una guerra de patriotas contra invasores.
El ejército defensor de la soberanía nacional comandado por Sandino infringe duras derrotas a los marines. Estos, desbordados por los que en principio denominaron bandidos y más tarde guerrilleros, cambiaron de estrategia y generaron una guerra entre hermanos, armando un ejército nicaragüense, la Guardia Nacional, entrenándolo, armándolo, comandándolo y enfrentándolo al ejército de Sandino. En 1933 los marines abandonan Nicaragua por diferentes motivos, sobre todo sus problemas internos (la crisis económica de 1929 y la inminente derrota gringa a manos de Sandino). Tras una oferta de paz aceptada por el presidente Sacasa, el ejército de Sandino se desarma y el control de la seguridad del país queda en manos de la Guardia Nacional, a pesar de no estar constitucionalmente recogido. El jefe director de la Guardia es Anastasio Somoza García. En diferentes momentos Sardiano viaja a Managua con el mismo propósito: denunciar las continuas violaciones del tratado por parte de la Guardia Nacional contra los miembros del disuelto ejercito soberanista.
En una de estas reuniones y tras cenar con el presidente Sacasa en el palacio presidencial de la loma de Tiscapa, miembros de la Guardia Nacional lo detienen y fusilan junto a los generales del EDSN (Ejército Defensor de la Soberanía Nacional) Estrada y Umanzor. En esa misma noche mueren asimismo el hermano de Sandino, Sócrates, igualmente coronel del EDSN y escapa herido el también coronel Santos López. Al día siguiente, la Guardia Nacional destruye la cooperativa de Sandino y mata o detiene a sus miembros. Hasta tal límite llega el odio y el sadismo de este personaje que tras ver los cadáveres de sus enemigos (se los llevaron para que realmente contemplase que estaban muertos) y enterrarlos en una fosa común, a los diez años desenterró los restos, los quemó y arrojó sus cenizas al lago Xolotlán.
Dos años más tarde, Anastasio Somoza da un golpe de estado a su tío político Juan Bautista Sacasa y comienzan 22 años de salvaje dictadura con la connivencia del gobierno gringo, con algunos momentos donde dispuso presidentes títere o se ayudó de elecciones fraudulentas, hasta que en 1956 es ajusticiado por el poeta Rigoberto López Pérez en la ciudad de León.
Este personaje, además de poseer una incalculable fortuna personal (tenía en su poder más del 50 por ciento del territorio cultivable de Nicaragua), colaboró en diferentes golpes de estado como los de Guatemala contra Jacobo Arbenz, Costa Rica y otros conflictos de la zona, con un objetivo único: favorecer la política de los USA en “su patio trasero”.
Somoza admitió que el había ordenado la muerte de Sandino a instancias del embajador gringo en Nicaragua. Se da la circunstancia, como maquiavélica anécdota, que tanto Somoza como Sandino eran masones y la masonería impide que sus miembros se hagan daño, por lo que mando a otros para matarlo. Y otra “anécdota” más: ante las quejas internacionales por los métodos empleados y la dureza de la dictadura, al presidente gringo se le adjudica esta frase en referencia a “Tacho” Somoza: “Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”… más claro…
También la iglesia lo declaro “Príncipe de la Iglesia”, el papa Pio XII mando su pésame a la familia al igual que todos los dictadores de la época: Trujillo, Baptista, Stroessner,… todos los gobiernos dictatoriales que los USA instalaron en el continente americano.
Pero no acaba acá la historia de Tacho, sobrenombre por el que se conocía al sátrapa amigo de los gringos. Tras su muerte, es su hijo Luís Somoza quien ocupa el poder hasta 1963. El hijo mayor era Jefe de la Guardia nacional y tras ocupar él la presidencia, es su hermano Anastasio Somoza Debayle “Tachito” quien dirigirá la Guardia Nacional.
Tras otro periodo títere, “Tachito” ocupará el poder entre 1967 y 1972 y posteriormente, después de que otra marioneta estuviera de presidente por un par de años, desde 1974 al 79, cuando huye del país por la victoria de la revolución.
Dos hechos fueron los que colmaron el ya amplio y cien veces llenado recipiente de la “paciencia” del pueblo: El terremoto de 1972 de Managua con más de 10.000 muertos y la ciudad destruida casi por completo y la muerte del periodista Pedro J. Chamorro, quien estaba denunciando en su periódico parte de los sucios negocios de la familia Somoza. La falta de libertad, la represión, las torturas, la enorme pobreza, los altos índices de analfabetismo, la falta de una sanidad y educación mínima, la corrupción, desigualdad social… ya son motivos suficientes como para levantarse en armas.
Además de robarse la mayoría de la ayuda internacional movilizada por el terremoto de 1972, recién iniciado 1978 mandó matar al periodista Pedro Joaquín Chamorro, lo que hizo salir a la gente en masa a las calles y apoyar al FSLN que llevaba unos años dandole duro a la Guardia Nacional.
El FSLN nace a inicios de 1961 liderada por Carlos Fonseca, Tomás Borge y Silvio Mayorga y comienza la lucha armada contra la sangrienta dictadura imperante. Hasta mediados de los 70 el FSLN atraviesa momentos donde descarga una gran cantidad de actividad política y armada contra el régimen pero en otros momentos, la feroz represión lo llevan a su casi desaparición, pero es a partir de 1974 cuando comienza a desempeñar una fuerte ofensiva de guerra de guerrillas y de enfrentamiento urbano que comienza a doblegar a la Guardia Nacional.
Hasta ahora quizás no se pueda apreciar nada de belleza en esta triste historia. En estos mausoleos de mártires y héroes que se levantan a lo largo de muchos pueblos y ciudades del país, es donde se aprecia ese carácter que impregnó al pueblo nicaragüense. La juventud salió a la calle a cuerpo, conquistando los pueblos esquina a esquina, cuadra a cuadra. Sin apenas armas, con cócteles molotov, granadas caseras, cohetes, algún viejo revolver, carabinas de aire comprimido y las arma que se les iban incautando al ejército, hicieron frente al enemigo. Estampas de hombres y mujeres jóvenes, casi niños en algunos casos, que con los pelos largos y pantalones de campana se refugian en las barricadas levantadas en las calles y hacen frente a las balas de un ejército armado y entrenado por los iusei tiene un sentido de belleza que escapa al dolor de la guerra.
A medida que el conflicto avanzó, llegó ayuda internacional en forma de armas y munición para el Frente Sandinista, lo que ayudó a finalizar la parte armada de la revolución en julio de 1979, con la huida de Somoza Debayle hacia Miami.
¿Lo que vino después? Mucha ilusión, esperanza, presente y hasta futuro, porque en la mayoría de países de este continente, el presente apenas se vive y el futuro no existe.
Los inicios revolucionarios fueron fuertes y los frutos no tardaron en llegar. La campaña de alfabetización redujo en apenas un año el analfabetismo de más del 50% a un 13%. Como dato para la reflexión de lo que son las políticas neoliberales, en 2006 se ha vuelto a realizar una campaña de alfabetización bajo el lema “Yo, si puedo” para reducir la tasa de analfabetos del 36,9% (comenzó a subir al perder el FSLN el poder en 1990) al 5%.
La reforma agraria repartió las tierras de la familia Somoza y algún otro elemento de la dictadura entre el campesinado, dejando el resto de tierras en manos privadas (lo que le resta la acusación de comunismo al gobierno revolucionario). Se potenció la sanidad, se nacionalizó la banca, se mejoraron las infraestructuras, reconstruyeron ciudades bombardeadas indiscriminadamente por la Guardia Nacional… se construyó país, hasta que al presidente del mundo Ronald Reagan lo creyó oportuno. Entonces, vía C.I.A., entrenó, armó y financió el ejército contrarrevolucionario, los contras, lo que obligó al gobierno sandinista a comenzar una economía de guerra, desviando la mayoría de su presupuesto para gasto militar, imponiendo nuevamente el servicio militar y con la amenaza constante de los iusei sobre su economía a través de un embargo.
El resto, lo analizaremos en siguientes ocasiones. La verdad es que hoy en día el sandinismo, que ha logrado nuevamente el poder, a pesar de estar comandado por Daniel Ortega, es muy diferente al que creó un país diferente en los 80. Ha sufrido una escisión, el MRS (Movimiento de Renovación Sandinista) y sus “pactos” con el anterior presidente liberal Arnoldo Alemán (líder contra, condenado por corrupción) para reducir su condena, con la iglesia para retirar la ley del aborto que aproó el anterior gobierno sandinista y otros pactos (quizás para “recibir” el label democrático, que en otros lugares del planeta se reciben por “condenar”….) el sandinismo está bastante descafeinado, además de gobernar en minoría.
Si bien es cierto que difícilmente lo puede hacer peor que los gobiernos liberales que han dejado un país con unos índices de pobreza superiores al 80% de la población, la verdad es que las primeras medidas que el sandinsmo ha tomado nada más llegar, reestablecer la gratuidad de la educación y la sanidad, son excelentes. Lo que si se aprecia en la gente más necesitada, en el campesinado, en los desempleados (cerca del 50% de la población masculina, las cifras de la población femenina serán cercanas al 90%) esuna esperanza,una ilusión en volver a vivir esos momentos que la revolución regaló a los y las nicas.
Bueno, a lo que ibamos, que precisamente yo no tengo el don de resumir las cosas...en el palacio municipal de León tiene su sede la Asociación de excombatientes sandinistas. En un pequeño y una tanto chavacano museo, se recogen fotos, afiches,recortes de prensa y material de la revolución. Merece la pena su visita, pero sobre todo merece la pena hablar con los excombatientes, algunos tullidos (acá les llaman cortos) otros enteros, que narrán a los visitantes con mil detalles los sangrientos combates vividos en las calles de León, en la sierra de las Segovias, en los barrios de Managua, mientras se van enardeciendo con el recuerdo y acaban rechazando el regimen neoliberal que los ha sometido y empobrecido hasta ahora y a se ilusionan en la esperanza de este nuevo periodo que recien comenzó con el año 2006. En algunos momentos de la charla que tuve con Marcos, me recordaba al viejo coronel que espera a diario el correo con la seguridad de que jamás llegará que describe Gabo en “el coronel no tiene quien le escriba”.
Las calles de León están llenas de murales y esculturas que homenajean a las personas caidas a manos del somocismo o po la revolución. En otros lugares del país, estos lugares de homenaje los han ido desapareciendo a medida que los liberales tomaban el poder. Incluso quitaron la figura de Sandino de los billetes de veinte cordobas de manera artera. En León y en Estelí, al triunfar siempre el sandinismo, no ha resultado ese proceso de borrado de la memoria histórica tan actual en casa en estos momentos.
De León sali para Estelí con la intención de subir a la reserva natural de Miraflor. En este lugar, los campesinos han creado una cooperativa para atender el turismo. Ofrecen alojamiento en sus casas, guias, paseos a caballo, visitas a plantaciones ecológicas de café, orquideario y otras actividades para realizar en un espacio de montaña con tres climas diferentes,que varían en relación a la altitud en que nos encontremos: el seco, el más bajo, el intermedio,a media montaña y el húmedo en las partes más altas.

Lo malo fue que en la misma mañana en que iba a subir, me dió una contractura en la espalda que me dejó realmente tocado. Y es que ya no somos unos niños!!!... total que jodido pero contento, me metí en un autobus que durante dos horas y media se dedico a agarrar todos los baches que había en el tortuoso camino de terracería que me llevó hasta la casa de la familia Talavera Galeano, con la que estuve por tres días alojado. Ni que decir que cada bache que agarramos era un puñal que me clavaban en las espalda...
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Sobre este blog
No resulta fácil describirse uno a si mismo. Una de las canciones de mi infancia, me invita a contar mentiras, pero como la Txantrea es un pueblito, no tendrían mucho recorrido. Vivo y trabajo (por ahora) en la Txantrea; y vivo y trabajo para la Txantrea. Aficionado a los viajes y a la fotografía, uno de mis sueños es vivir y fotografiar Macondo, población radicada en la mente y los recuerdos de Gabriel García Márquez. Quien sabe, quizá algún día tenga la oportunidad de parrandear al son del acordeón de algún Buendía, o tomar parte en alguna de los treinta y dos levantamientos que el coronel promovió; o que miles de mariposas amarillas revoloteen a mí alrededor, anunciando mi presencia. Quien sabe.
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José Marcial Rodríguez Carvajal
2008/05/10 19.19h
Soy costarricense y por nuestra historia de ser un pueblo marcado por el bién común para con todos, la historia de nicaragua su pueblo me transforma en un espiritud de solidarida con mis hermanos, en los momentos mas duros de ser hombres y mujeres que lucharon contra el Egoismo del poderoso, contra la falta de escuchar el clamor del hambre y la necesida, no dejar que su pueblo fuera capacitado para la educación y ser del progreso a una nación que es rica y bella y sobre todo el ser nicaraguense centro americano, derecho universal de todo ser humano en estas tierras donde un díos jesucristo llego a que nos amaramos los unos a los otros, pero teniendo que darle la espalda al cristo y tomar las armas para liberarse del díos cesar poder usa y poder militar estatisado sea en nicaragua o cualquier parte del mundo el ser critiano debe ser paciente pero no cobarde, como para no luchar contra la opresión y la esterminación de pueblos inocentes. Que el señor jesús me perdone, y auxilie a los caidos por derramar sangre de hermanos, pero somos el mundo y tenemos que llegar a la justicia social de nuetro señor, camaradas saludos de un socialcristiano tico........