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LA LECTURA ES EL VIAJE DE L@S QUE NO PUEDEN TOMAR EL TREN
14 de marzo de 2008
Por las tierras de los mayas.Crónicas.El Salvador
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Escrito por Alain
A El Salvador le tenía respeto. Respeto que no miedo, porque la vida me ha enseñado que hay que tener miedo a pocas cosas, pero siempre hay que mantener un respeto, una prudencia en todas las facetas de la vida. El desconocimiento genera habitualmente miedo, y yo de El Salvador tenía bastante poca información “real” de cómo está la situación del país. En principio esta era solamente una posta en el camino a recorrer para llegar hasta Nicaragua. La extraña frontera me previno de cómo podría ser mí paso por el lugar.
Estaba atardeciendo, no era aún lo suficientemente tarde como para viajar, procuro siempre llegar con la luz del día a mi destino, pero el sol comenzaba a descender desde lo más alto y las luces iban tornando rojizo el cielo.
Agarre la villavesa que había en la Terminal de la frontera. Y digo villavesa porque si bien el destino no era Atarrabia, las dos hileras de asientos de plástico marrón situadas a la vera de los nebulosos ventanales y las dos barras metálicas que paralelamente recorrían suspendidas del techo desde la “proa hasta la popa” eran como las del tradicional transporte público pamplonés. Incluso al ladito de la enorme palanca de cambios, un cilindro metálico delataba la anterior presencia de un ticador de bonobús.
Pasé por El Palmar, el primer destino que tenía previsto, pensando que un carro tan viejo, usado y desgastado no podría hacer un recorrido tan largo como el que separaba a la capital, unos 45 km s aproximadamente. Pero me equivoqué, y aunque fuésemos realmente lentos, el viejo caballo trotaba a diario hasta San Salvador. De esta manera, me abstuve de bajar en El Palmar, una bella y tranquila población poblada por artesanos, de bellos murales y sosegado atardecer, y me apeé en Aguilares, para agarrar otro bus, este si era de los típicos de los escolares de los USA y Canadá, y abandonar definitivamente la panamericana para penetrar por carreteras secundarias, abiertas entre campos de pastoreo y casitas humildes, en un paisaje modelado por la mano del hombre quien arrasando la natura, ha perfilado una vista de piezas geométricas donde aislados penachos de vegetación han escapado al filo del machete

Suchitoto, lugar de pájaros y flores en lengua nahuat , es uno de los principales puntos turísticos del país, que por motivos obvios de la guerra civil que el país ha vivido hasta hace pocos años, apenas ha tenido turismo. Su nombre en la lengua de los indígenas lo define claramente. Es un lugar tranquilo, donde el tiempo parece pasearse lentamente, deleitándose de las calles empedradas, de las fachadas blanqueadas o coloreadas en vivas tonalidades, del sosiego de sus gentes.
Las calles empedradas de cantos redondeados y bella trama, las calles amplias y las casas bajas de amplios ventanales y enormes portones le dan un aire especial. La plaza de Armas o plaza mayor esta presidida por una amplia iglesia escoltada por dos torres de brillante blancura, vestidas de sonoras campanas de personal tañer. Las tres edificaciones que cierran la plaza cuadrada son de estilo colonial, como la mayoría de las construcciones del lugar, de largos soportales y zaguanes de madera y de piedra, donde poder escapar del inclemente sol de las dos de la tarde. El centro de la plaza lo ocupa una fuente de corte moderno, con diferentes surtidores de agua que refrescan el ambiente seco de la acogedora plaza. La sombra de las acacias, sorteada entre diferentes bancos de madera, ofrece una tregua al sopor ambiental.
Nacida al borde del río Lempa, hoy ese río esta bajo las aguas del lago Suchitlan, embalse de agua construido en 1973 con fines hidroléctricos. Este lago poblado de isletas, es lugar de práctica de pesca y deportes acuáticos y principal destino de los muchos turistas que visitan la zona. Callejas angostas de agreste empedrado con continuas revueltas y finquitas humildes a ambos lados, descienden desde el centro del pueblo hasta las orillas del nuevo lago, donde un puerto nuevo, con varios restaurantes y puestos de artesanía, potencia más el carácter de villa turística que el pueblo ha asumido orgulloso.

Durante la guerra civil que devastó el país, Suchitoto fue teatro de duros combates. Situado en el centro de un triangulo bajo control del FMLN, el ejercito lo bombardeo duro. Lo llamaron el pueblo fantasma ya que mientras estuvo bajo el control del ejército, el 80% de la población abandono su hogar y tierras ante el miedo a las fuerzas del ejército regular. Destruido en gran parte por obsesivos y ciegos bombardeos, la reconstrucción de las casas ha mantenido su esencia colonial y la pureza de sus calles. Aún hay restos de metralla, huellas de balazos y muros derruidos pendientes de recuperar, testigos del fuego y el odio del ejército hacia la población rural.
Chamba Acosta es dueño del único cibercafé del lugar. Expreso político durante la guerra, exiliado después durante más de seis años en los estados y Canadá, regreso tras los acuerdos de paz a su Macondo, como el mismo me reveló. Reconstruyó (sigue permanentemente en reconstrucción) la casa donde nació y tiene pensado envejecer en este paraíso personal. Fotógrafo y diseñador gráfico visitó, invitado por los partidos políticos vascos, Euskal Herria durante unas elecciones a principios de los noventa junto a otros profesionales salvadoreños, para conocer las “fórmulas mágicas” con que nos “embaucan” allá, para ponerlas en práctica acá. Platicamos un tiempo acerca de la situación salvadoreña, de la dureza de la guerra en Suchitoto, del sangriento resultado del conflicto en todo el país, de la dificultad existente para la cicatrización de las heridas del alma, del futuro cercano lleno de esperanza para las gentes del Frente Farabundo (en 2008 hay elecciones presidenciales), y de como pasa la vida.
Como el compa Chamba, todos deberíamos buscar nuestro Macondo, ese lugar sorprendente, lleno de magia, donde la vida sea parte de un encantamiento, de un sortilegio perenne y vivamos al menos intentando ser felices.

“Perdí” los días en largos paseos por el pueblo y sus alrededores. Visité las cascadas de Los Tercios, un salto de agua en época de lluvias con una pared de unos ocho-diez metros de altura compuesta de bloques de piedra negra de forma hexagonal que ascienden hacía el torrente de agua, pero como era temporal seca no caía ni una gota, aunque merecía la pena ver el tanto el vaso como las paredes negras que simulaban los tubos del órgano de una siniestra catedral. A puntito estuve de visitar el Cerro Guazapa, un volcán cercano que en tiempos de la guerra estuvo bajo control de la guerrilla y donde ahora se ofrecen excursiones para visitar además de saltos de agua y parajes naturales maravillosos, antiguos campamentos e infraestructura guerrillera como tatús (zulos de la guerrilla excavados bajo tierra donde se escondía armamento, víveres, infraestructuras como radio, hospitales… y también se escondía la población civil y los guerrilleros heridos para salvaguardarse de las embestidas de ejército), buzones, tumbas… Al final la pereza y la falta de un guía o cartografía en condiciones me echo para atrás.
Hay un proyecto muy lindo en este mismo cerro para la reforestación de la zona. La guerra eliminó la foresta, el ejercito bombardeaba a diario el lugar incluso con napalm y ahora una organización compuesta por ex guerrilleros llevan adelante un plan para recuperar su estado natural. De esta forma, además de la recuperación ecológica, se da salida a personas que participaron en el ejército irregular y se desmovilizaron tras los acuerdos de paz. En otro lugar cercano ha sucedido al revés. Tierras trabajadas durante años por la población fueron abandonadas en la guerra y dieron lugar a zonas boscosas que aún hoy perduran.
Abandoné Suchitoto para llegar hasta Nicaragua en un viaje realizado en camió junto a dos primos que me ofrecieron llevarme hasta Honduras y con los que platiqué largo acerca de mil cosas. La economía está dolarizada. Es decir, el colón ya no tiene validez y la moneda oficial está dolarizada. Apenas sin previo aviso, el gobierno tomó esta medida para “salvar la economía del país”. Parece ser que la mayoría de pobres salvadoreños, se habla de más de un 20% de analfabetismo y cerca de un 50% de pobreza según índices oficiales, no son parte de la economía del país, ya que los precios de los alimentos básicos han subido bastante y los salarios no. Eso del redondeo de los precios. Pero que os voy a contar que no sepáis por allá del redondeo y del precio de las cosas…

Tras pasar dos fronteras, El Salvador-Honduras y Honduras-Nicaragua, donde el propio presidente Daniel Ortega me dió la bienvenida puño en alto, llegué a León. Ciudad de gran tradición progresista e históricamente en continua disputa por la capitalidad con Granada, su construcción colonial, el ambiente de sus gentes y la gran catedral merecen una vista. Dos cosas marcan a la ciudad: el poeta Rubén Darío y la revolución.
Pese a nacer de forma circunstancial en Metapa, Rubén Darío es hijo de la ciudad de León y en su catedral, a la derecha del altar, bajo un enorme mármol blanco con la forma de un león recostado de rostro taciturno, descansan sus restos.
La revolución contra la dictadura de Somoza se podría decir que comenzó en esta ciudad con la muerte de Anastasio Somoza padre a manos del poeta Rigoberto López Pérez en el año 56. Anastasio Somoza fue el capitán de la guardia nacional que planeó el asesinato de Cesar Augusto Sandino en 1934 y posteriormente en 1936 derrocó al presidente legítimo Juan Bautista Sacasa y comenzaron de esta forma más de cuarenta años de dictadura que acabaron en 1979 con el triunfo de la revolución. Pero a la historia de Nicaragua le daremos otra pequeña vuelta un poquito más adelante, en otra megachapa de crónica con la que os amenazo desde ya…
En una novela de Sergio Ramírez, “Margarita esta linda la mar”, se recoge de forma magistral estos dos hechos: la muerte de Anastasio Somoza y la visita de Rubén Darío a león antes de su muerte.

La ciudad esta presidida por la enorme catedral que está situada en la plaza de armas. La más grande de Centroamérica, las malas lenguas dicen que se construyo por error, que los planos de esta construcción eran para la catedral de Lima, pero acá llegaron y acá mismo se construyó. Además de la tumba de Rubén Darío acoge los restos de otros grandes escritores y poetas como Salomón de la Selva y Alfonso Cortés.
La plaza de armas llamada Máximo Jerez en honor al principal pensador liberal nicaragüense tiene en el centro una estatua del político dando la espalda a la catedral. Habitualmente las estatuas se ponen mirando hacia el lugar más importante de la plaza. En este caso se consideró una afrenta para el político liberal el hecho de ponerlo de cara frente a la catedral.
El calor era menos intenso que en Suchitoto y la cercanía de la mar le daba un toque húmedo que a partir de las doce de la mañana te invitaba a abandonar el paseo y refugiarte en cualquier lugar con al menos abanicos (ventiladores de techo). El museo de Rubén Darío, sito en su casa e León, además de libros y escritos mostraba enseres de este poeta máximo representante del modernismo y que denominan el príncipe de las letras castellanas. El centro de arte Fundación Ortiz con una amplia muestra de arte contemporáneo latinoamericano y alguna litografía de autores consagrados como Picaso, Dufy o Miró y el más chabacano museo de leyendas y tradiciones, levantado en lo que fue la cárcel de la calle 21, donde los sicarios dictadura practicó las más salvajes torturas a los detenidos durante decenios.
José Francisco apenas tenía un pequeño pantalón corto y una camiseta naranja llena de agujeros, remiendos y agujeros sobre los remiendos. Descalzo, llevaba en sus manos una maleta de lustrabotas. Las manos sucias y el pelo hirsuto, hablaba bajito y enmarañado, se ofreció a enseñarme la historia de Nicaragua. Me llevó a un enorme mural situado en una placita a la izquierda de la catedral. En una larga pared que se dividía en dos muros de unos 4 metros de altura y un centenar de metros de longitud, comenzó a explicarme la historia. En el mural, en tonalidades ocres claras, de forma cronológica y en base a símbolos, se recogen los momentos más importantes de la historia del país. La fantasía que le aportó a toda la simbología y la gracia con que lo hizo, a pesar de que apenas “acertó” realmente con los principales sucesos, hicieron que se ganase una buena propina. Me había hablado de que quería estudiar para quiropráctico pero que no podía ir a la universidad porque no tenía zapatos. Pensé que habría invertido ese dinero que le aporté para comprar los zapatos cuando al día siguiente lo veo con la misma camiseta raída y desaliñada de mil zurcidos, los pies negros y descalzos y una sonrisa de satisfacción y me ofrece dos discos. Los miro y son de música cristiana. Ufano, me dice que los compró con la plata que le di. Que quiere tocar la batería, que cuando su amigo Wilson le deja la radio los escucha y que le ayudan a sentirse bien. ¿y los zapatos? ¿y la universidad?... se sonrió quizás un poco avergonzado y se volteó para dirigirse hacia la catedral con su maletita de lustrar zapatos, sus pies descalzos y su playera zurcida llena de parches recosidos.
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Sobre este blog
No resulta fácil describirse uno a si mismo. Una de las canciones de mi infancia, me invita a contar mentiras, pero como la Txantrea es un pueblito, no tendrían mucho recorrido. Vivo y trabajo (por ahora) en la Txantrea; y vivo y trabajo para la Txantrea. Aficionado a los viajes y a la fotografía, uno de mis sueños es vivir y fotografiar Macondo, población radicada en la mente y los recuerdos de Gabriel García Márquez. Quien sabe, quizá algún día tenga la oportunidad de parrandear al son del acordeón de algún Buendía, o tomar parte en alguna de los treinta y dos levantamientos que el coronel promovió; o que miles de mariposas amarillas revoloteen a mí alrededor, anunciando mi presencia. Quien sabe.
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ELIZABETH STORM.
2008/07/21 19.37h
No se dice nada en particular de este hermosisimo luhar donde pasamos dos dias increibles, una cosina exotica exelentemente bien presentada y con exquisito sabor. La Bermuda 1525. lleno de hisroria, museo, exposiciones de pintura. Es donde se fundo la Rrimera San Salvador, ellos cuentan con la historia y se ha reconstruido una de las 3 antiguas casas. Les recomendamos ir a su pagina www.labermuda.com. Ely.